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Tenemos 8 invitados conectado| El libro electrónico ni está ni se le espera |
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| Escrito por Grendel | |||
| Martes, 12 de Enero de 2010 11:26 | |||
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Ni el 2009 ha sido el año del eBook, ni el siguiente lo será, éste gadget elitista, caro y olvidado por las grandes editoriales tardará varios años aún en implantarse definitivamente, y probablemente nunca logre desbancar al libro tradicional de su pedestal. No faltará aquel que diga que las navidades pasadas han sido la consagración del e-reader, ya que el Kindle ha sido un superventas en EEUU, según algunos medios se han vendido más dispositivos electrónicos que libros, así que tendremos que creerlo. Desde luego yo no he visto algo similar por aquí, y me consta que son muy pocos los amigos que leen libros a través de un e-reader. Probablemente en EEUU y Japón vayan más adelantados, no lo dudo, pero también es cierto que habría que contrastar los datos antes de creérselo alegremente, pues tras los datos felices de que ésta ha sido la Navidad de oro del eBook se pasa casi de puntillas por el apunte de que hay 390.000 libros digitales en Amazon. ¿Os parece mucho o poco? Depende de cómo se mire ¿no? Evidentemente no nos vamos a poder leer los 390.000 libros disponibles a 10 dólares el ejemplar, visto así es mucho, pero también me parece muy caro y orientado claramente al mercado anglosajón. No nos engañemos, si alguien hoy se compra un e-reader en España será para llenarlo de contenidos gratuitos descargados de internet, muchos de ellos de dudosa calidad, PDFs escaneados, y todo lo que pueda pillar de por ahí, pues no hay una oferta legal y de calidad en español, y si la hay es tan residual que se pierde en cualquier búsqueda en Google. Se comenta que próximamente las editoriales españolas van a poner cerca de 7000 títulos en versión digital. A mí me parece una broma, pues esto no es tomárselo en serio. Admitámoslo, las grandes editoriales españolas pasan del eBook, saben de buena tinta que tan sólo una minoría de la población está al día de los nuevos artilugios tecnológicos, y que además la minoría de ésta minoría es la que lee libros de forma habitual, ya que la mayoría hacen un uso intensivo de internet, con la consiguiente falta de tiempo para la lectura. Además, ¡es carísimo!, y ya pueden decir que en un eBook caben cientos de libros, da igual, sólo nos leemos un libro a la vez, esto no es como la música o los videojuegos, los libros son otra cosa. ¿Quién va a dejar de leer un libro en papel? ¿Quién no desea tener una estantería con sus libros favoritos? Se nos dice que leer libros en un eBook resultará más barato y ecológico, dado que no se tendrán que imprimir tantos libros, con el consiguiente beneficio para el medio ambiente. Algo así también decían de los coches eléctricos, ¿alguien se acuerda? El coche eléctrico es igual a contaminación cero. ¿Porqué? Porque no tiene tubo de escape, pero ¡hay caramba, funciona con electricidad! ¿Con qué se genera dicha electricidad? En la inmensa mayoría de países la electricidad se genera con centrales térmicas que utilizan para ello combustibles fósiles. Y la fabricación de las baterías de los coches eléctricos también contamina. Probablemente el coche eléctrico contamine menos que uno a gasolina (o diésel, o biodiésel), pero no erradicará la contaminación de las ciudades, éste dato se nos omite. Igual que se nos omiten datos acerca de los eBooks. Los libros electrónicos no van a erradicar la tala de árboles, por si algún lumbrera se lo había planteado, ni siquiera van a contribuir a la protección del medio ambiente ni nada parecido. Los eBooks vienen para ser un nuevo negocio, no vienen para cambiar el funcionamiento actual de la industria del libro. Puede que alguien diga que le da igual, yo quiere un lector electrónico para no tener tantos libros en casa, porque no olvidemos que los libros ocupan espacio. A veces, demasiado espacio. De acuerdo, eso lo admito, así que vamos a adquirir un eBook. ¡Adelante! Sigamos los siguientes pasos para su compra:
¿Qué haríamos si quisiéramos leer el libro en papel? Vamos a una librería y compramos el libro, que podremos leer en cualquier parte, doblar sus páginas, ocupar su espacio en una estantería, ver la foto del autor en la contraportada, venderlo de segunda mano en una librería de viejo e incluso prestárselo a un amigo. ¡Ah! Y cualquier edición de bolsillo cuesta lo mismo o menos que una versión digital de Amazon. Y si un poseedor de un e-reader dice que le da igual porque en su aparato caben la friolera de 200 títulos habrá que recordarle lo rápido que evoluciona la tecnología, y que es muy probable que en un par de años salga un nuevo estándar que deje obsoleta su máquina. Unas cuentas rápidas, para alguien que empiece de cero: lector electrónico (300 euros aprox.), libro digital (10 euros), ordenador personal (600 euros aprox.). Aproximadamente gastaremos 900 euros para leer el primer libro electrónico, o sólo 300 y pico si ya disponemos de un ordenador. Como se puede comprobar, hoy por hoy el segundo método, el tradicional, es más práctico y sencillo, y con ésto no quiero decir que esté en contra de las nuevas tecnologías o a favor únicamente de la tradición. No es así, en cuestión de música o fotografía las nuevas tecnologías han ayudado una barbaridad, en el primer caso la aparición del mp3 y de los reproductores digitales permiten llevar un montón de música a todas partes, sin necesidad del vetusto walkman, y en cuestión de fotografía ¿qué decir?, ahora se pueden hacer infinidad de fotos sin pasar por el trámite de llevar a revelar el carrete y esperar unas horas, pues todo esto lo hacemos ahora en un santiamén: sacas la foto y ya la puedes ver y grabar en un CD con canon digital. Pero los libros no son lo mismo, tal vez en el año 2020 haya un dispositivo cómodo y barato para leer libros que no sea basado en el papel, pero incluso entonces habrá nostálgicos, gente que prefiera el tacto del papel y el objeto en sí mismo, esto nada lo va a cambiar, incluso hoy en día se pueden comprar vinilos y CD's de música, a pesar de poder encontrarlo absolutamente todo de forma gratuita en internet, porque si algo es bueno y te gusta, prefieres tener el original en lugar de la copia. Puede que las próximas navidades sean las definitivas para la consagración del lector electrónico y me tenga que comer mis palabras, pero desde luego yo, como lector, no voy a entrar a formar parte de éste tinglado. ---------- Artículos relacionados
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| Última actualización el Sábado, 06 de Febrero de 2010 10:46 |





Aún así la tinta electrónica sí que es un gran cambio y un ahorro significativo frente a la mayor parte de las pantallas. Para cosas de oficina debería seriamente plantearse la sustitución de monitores por algunos dispositivos de tinta electrónica.
Lo mismo se aplica a tus críticas al coche eléctrico, que tiene actualmente muchas más dificultades (especialmente de autonomía). Pero no simplifiques diciendo que la electricidad hay que generarla igualmente. ¡Claro! Pero las cuentas hay que hacerlas a nivel de qué es más eficaz. Si miras los costes de energía el transporte se lleva una enorme cantidad, así que cualquier cosas que evite transporte real (como libros en un camión) nos viene bien, pero además si miras cuanto petróleo se lleva el transporte actualmente es un disparate y ése es un recurso imposible de recuperar en el futuro (y tiene otros usos posibles, probablemente más interesantes, pregúntale a los químicos). La energía eléctrica es cara de producir pero es un estándar, y descartando el almacenamiento de hidrógeno -de momento- es lo que más está estudiado para su distribución y regulación. Y cuanto más concentrado es la generación de energía más eficaz es. Así que es casi seguro que veremos circulando por ahí coches híbridos y eléctricos en las próximas décadas; aunque lo que realmente necesitamos es que por ahí circule lo menos posible.
Hay algunas cosas de tu artículo que me gustaría comentar:
1. La utilidad. Creo que es un error pensar en el libro electrónico (a partir de ahora LE) como un aparato para leer únicamente literatura. Me parece muchísimo más útil para un uso profesional. Yo, como informático, tengo las repisas llenas de tochos enormes (pero enormes de verdad) que se quedan anticuados apenas han pasado un par de años. Esos libros son perfectos para llevar en un LE y poder actualizarlos con las nuevas ediciones de cada año.
Precisamente O'Reilly, una de las mayores editoriales de libros sobre informáticas ha sido de las primeras en ofrecer versiones electrónicas de sus libros que vende desde su página web e incluso desde la Apple Store del Iphone o el Android Market.
Pienso también en profesiones como médicos o similares a los que les puede venir muy bien.
2. Los formatos. El formato ideal para un libro electrónico nunca es el PDF ya que no es fácilmente paginable, sino otros como el EPUB (que es casi ya un estándar). Hay un programa de código libre llamado Calibre que a) te sincroniza los libros con tu aparato automáticamente (un Itunes), b) te transforma los libros de formato txt, doc o pdf a EPUB en un momento.
Es lo más sencillo del mundo, y el programa no tiene mucho tiempo de vida.
3. El coste. Hace dos años un LE valía 600€, el año pasado estaba por 400€ y estas Navidades me lo he autoregalado sin saberlo (es una buena historia) por 200€. Cuando en un par de años se consigan por 60€ o menos ya cualquiera podrá acceder a él... y eso me lleva al 4º punto.
4. Las editoriales españolas. Se la van a pegar, pero bien. Y no me alegro nada, pero parecen ancladas en siglos pasados.
Tal y como dices no apuestan de verdad por este formato, no lo ponen fácil porque no quieren que les quiten el negocio, pero lo que va a ocurrir es lo contrario. Si a la gente le pones las cosas baratas y sencillas compra. Lo ha demostrado Amazon, lo ha demostrado Itunes.
Pero aquí no, putearán al consumidor de LE que se acostumbrará a buscarse la vida para conseguir sus libros y una vez lo haya hecho y sepa cómo hacerlo vendrán a decirle que tienen unas tiendas virtuales muy bonitas... pero ya será tarde.
Se tarda un segundo en descargar un libro digital, otro en convertirlo de formato y otro en sincronizarlo con tu aparato. Y ya tienes lectura para varios días. Y eso me lleva al 5º punto...
5. La disponibilidad. Cuando la gente quiere algo aprende lo que sea. Antes nadie sabía descargar música, pero vaya que si saben ahora conseguirla. Antes nadie sabía descargar películas, pero ahora vuelan los divx. Y si no, como decía Groucho, basta con tener el teléfono del que sabe.
Yo hace casi una década intercambiaba libros por irc a través de bots preparados al efecto. Según vaya subiendo la demanda de libros empezarán a poderse descargar de todas las formas posibles. Ya en el emule, rapidshare y demás hay mucho, muchísimo donde elegir.
6. El tacto del libro es inigualable, las páginas amarillentas del uso no van a desaparecer, y menos de la noche al día, pero creo que este futuro llegará más rápido de lo piensas.
PD: Por cierto, los coches eléctricos se recargan normalmente de noche, que son las horas de menor consumo y donde muchas veces la energía eólica se desaprovecha ya que no es posible almacenar el exceso producido.
Gracias a dios existe el proyecto Gutemberg, la pena es que esté sólo en inglés
Sería genial que se generalizara el acceso a la cultura global en cualquier idioma de una vez por todas. Estamos de camino.
Por otro lado, como anécdota, mencionar los cientos de usuarios de libros electrónicos pero que se apañan con sus móviles, PDAs, Nintendos DS y PSP. Pero como dice Johan, supone un gasto de energía innecesario contnado con esta nueva tecnología.
2.- He vuelto a perder el libro que estaba leyendo. El libro es un objeto tan cotidiano, tan cómodo, tan integrado con el lector, tan perfecto, que a menudo olvidas que lo llevas, o que no lo llevas.
3.- De vez en cambio mi alergia a los ácaros me aconseja desprenderme de algunos títulos. Los regalo o los dejo seguir su vida en cualquier bar. Algunos llaman a esto 'liberarlos'. Ayer perdí media hora buscando un libro que probablemente regalara hace tiempo no recuerdo a quién.
4.- Esta mañana, cola interminable en el banco. Menos mal que llevaba la 'Antología de la literatura fantástica' de Borges en el móvil.
5.- Diccionarios, enciclopedias, manuales, revistas y periódicos, mis estanterías os odian a casi todos.
6.- ¿Por qué página iba?
7.- Libro prestado, prohibido anotar los márgenes
6.- ¿Cuánto romanticismo hay en un libro desencuadernado que se te cae en el metro?
El libro electrónico tiene grandes posibilidades, evidentes dificultades y algunos obstáculos interesados. Su estatus tecnológicamente extraño, hiperespecializado en un escenario de aparatos multiuso, puede que sea una limitación más clara que las expuestas en el artículo. Su gasto energético es mínimo; los ordenadores son un electrodoméstico cada vez más común, y a nadie le costaría encontrar uno de segunda mano prácticamente gratis si lo único que necesita es navegar y descargarse libros; la oferta editorial en español es una mierda (pagarán su error) pero tampoco es que haya una gran oferta oficial de estrenos de cine para descarga y ya sabemos lo que hay; sí es caro, y es difícil que pueda bajar mucho de precio en un futuro cercano; peor aún, no reproduce imágenes en color ni video, y es escasamente interactivo.
En fin, un aparato cn luces y sombras, como el libro de papel, cosa que no ha sido obstáculo para su apabullante éxito (el del libro impreso, quiero decir).
Por otro lado, con lo que me gusta leer libros de papel (aparte que conseguir literatura impresa en Chile es un lujo) el hecho es que no me son prácticos para el día a día y las escasas oportunidades que tengo para leer (en el transporte público y tal).
Luego, está el tema de la portabilidad de los lectores de libros electrónicos: de bolsillo no son, vamos.
Así las cosas, me quedo con mi PDA para leer texto plano y muchas gracias...
Evidentemente es un problema de precios (habría que ver en cuanto tiempo merece la pena la inversión por la diferencia de precio vs ahorro de energía y salud) y un problema de apertura de formatos.
¿Cómo está el asunto de la posibilidad de meterle textos libres o incluso de dudosa procedencia en esas tintas electrónicas?
No sé si te entendiendo bien la pregunta, Ruber, pero me siento un tanto interpelado personalmente (mis disculpas si no ha sido tu intención).
Aunque no sé como está la cosa en España (no he estado ahí en 10 años), pero entiendo que en España la disyuntiva es "me compro una comida en McDonalds o me compro un libro".
En Chile, en cambio, la disyuntiva es "me compro un par de zapatos o me compro un libro".
Y vamos comprando libros en el extranjero y trayéndolos como sea a Chile... con una huella de carbono que es espantosa.
Así las cosas, comprar la PDA y leer en mi PDA es más económico (si comprara todo lo que leo, tendría que ser millonario) y hasta más ecológico: leo así todo lo que pueda conseguir en formato electrónico, incluso de dudosa procedencia.
No voy a quedarme sin leer buena literatura por respeto irrestricto al copyright, y vaya si ya saben todos en la comunidad lo que respeto yo el derecho de autor ajeno y el debido permiso de cita o uso...
[INCANUS]
Por lo demás, pensaba poner aquí mi opinión sobre el tema de los ebooks; pero es que ya lo ha dicho todo Lenko. Coincido con él punto por punto. Yo también tengo uno y lo uso sobre todo profesionalmente, porque consulto un montón de trabajos de investigación en PDF (además de libros) y sería un desperdicio imprimirlos todos para leerlos (y no, no me voy a dejar la vista en la pantalla de un PC). También me permite tomar notas sobre los PDF's con un lápiz táctil, cosa que es impagable. Y de rebote, también me resulta útil en mi tiempo de ocio: no para sustituir totalmente al libro de papel; pero sí como complemento. Por supuesto, lo utilizo para leer obras libres de copyright, y no la oferta casi inexistente y carísima de las editoriales. ¿Comprarme un libro digital por 10 €? No, gracias, prefiero el "paperback" en inglés pedido al extranjero por 8 o así, o bien si es un libro que realmente me guste, la versión en pasta dura por 20 o 30 que les quede a mis futuros descendientes. Cuando cobren 2 ó 3 € por ebook, que sería un precio atractivo y que permitiría al autor ganar MÁS dinero que ahora si las editoriales no fueran codiciosas, me los compraré.
El tema del precio del aparato en sí, está claro que de momento no es el adecuado para que se convierta en algo habitual; pero es cuestión de tiempo. Aún estamos en la época de los early-adopters. Es algo que sucede con todo. Los PC's, las grabadoras de CD o las cámaras digitales también tenían precios de escándalo hace años y ahora están baratos y los tiene todo el mundo.
A los que habláis de PDA's, bueno, me parece una opción razonable por motivos económicos mientras los lectores de tinta electrónica sean tan caros. Pero tened en cuenta que no es comparable, la tinta electrónica es una experiencia totalmente distinta, mucho mejor para leer. A mí una PDA me cansa los ojos en una hora o dos, y con la tinta electrónica puedo echar las horas que quiera sin cansarme nada. Tenéis que probarlo para juzgar.
El libro electrónico tardará unos años en despegar en España; pero lo hará (a pesar de las editoriales, que efectivamente se la van a pegar) y, sin cargarse al libro tradicional, será mayoritario.
(4º intento de captcha, qué difícil es, por dios)
Mi pregunta es totalmente objetiva. ¿La tinta electrónica está muy protegida de forma que sólo puedes cargar contenido pasando por caja de las misma editora que te vende el aparato? o ¿Permite meter textos libres o cualquier texto en formato txt, PDF o rtf? Lo cual permitiría meter contenidos descargados de internet sin respetar el copyright.
En definitiva a lo que voy es que mucha gente no comprará un aparato tan "protegido".
En breve me voy a arruinar por tener la nintendo DS todo el día cargando.
Ojalá tuviese mi nintendo DS una manivela como los portátiles de 100 dólares de Negroponte, destinados al tercer mundo (finalmente tienen "cuerda").
En cuanto a los formatos, ten en cuenta que, al menos el S.O. del papyre, está basado en código abierto (de hecho linux) así que no habrá problema por ese lado. Actualmente traga todos esos que has dicho y algunos más.
Más datos: batería. Ni de coña las 10.000 pasadas de página que anuncia grammata, pero dura bastante más que una pda eso seguro.
A mí me han regalado uno el mes pasado y estoy bastante contento con él.